No firmé.

  La pluma quedó entre mis dedos, pero ya no me obedeció al miedo. Miré..

No firmé enseguida.

  Apoyé los dedos sobre el sello rojo y escuché a Adrián golpear la puerta..

No entregué el USB.

  Lo escondí dentro del puño como se esconde una brasa, porque sabía que si..

Abrí la carpeta.

  Daniela dio un paso hacia mí, pero la secretaria de la notaría se interpuso..

La licenciada contestó al segundo tono.

  —Graciela, no cuelgues —dijo—. Pon el celular boca abajo y que crean que estás..

No firmé.

  Puse el dedo sobre la pantalla y dejé que mi madre siguiera hablando. La..

No abrí la puerta.

  Le tapé la boca a Camila con mi mano, no para callarla, sino para..

No abrí el puño.

  Verónica me clavó las uñas en la mano, pero yo cerré los dedos más..

No firmé.

  La pluma dorada se quedó en el aire, sostenida entre los dedos de Esteban,..

No firmé.

  La pluma quedó sobre la mesa como una víbora dormida. El notario me miró..