Apreté el botón antes de que el miedo me ganara.

  La pantalla parpadeó y apareció doña Elvira sentada en la misma silla de ruedas..

Guardé la USB dentro de mi blusa como si ahí trajera otra vez el latido de Julián.

  Ernesto extendió la mano. —Mamá, no hagas esto más difícil. Yo lo miré sin..

Yo entré.

  No porque fuera valiente. Entré porque mi madre decía que a los alacranes no..

Verónica cerró la Puerta Roja y el golpe sonó como tapa de ataúd.

  Yo no respiré. Doña Carmen se hizo bolita sobre la colchoneta, temblando debajo de..

No solté la USB.

  La miré en mi mano como se mira una bala antes de dispararla. Arturo..

El notario no tocó la USB al principio.

  Se quedó mirando a Armando, luego a mi suegra, y después a mí. Tenía..

Puse la mano en la puerta de la notaría y sentí el frío del vidrio como si fuera la frente de un muerto

  . El mensaje de Óscar seguía encendido en mi celular: “Si entras, hoy pierdes..

No abrí el sobre.

  Guardé el celular en la bolsa del saco, respiré hondo y empujé la puerta..

No abrí.

  Apreté el celular contra mi pecho y puse la grabación otra vez, pero ahora..

No abrí la carpeta.

  Dejé el dedo quieto sobre el mouse y levanté la vista. Paola seguía sonriendo,..