Entré al Ministerio Público con mi nieto pegado a la falda y Claudia detrás de mí, respirándome en la nuca como perro bravo.

  El edificio olía a sudor, café recalentado y miedo. Había una mujer llorando en..

Caminé hacia ellos con la bolsa apretada contra el pecho, sintiendo que cada paso me arrancaba un pedazo de miedo.

  El Portal Hidalgo estaba lleno de ruido de mañana. Pasaban señoras con bolsas del..

Contesté.

  No porque quisiera salvar a Clara. Contesté porque esa voz al otro lado de..

Apreté “Bloquear”.

  El celular vibró como si hubiera pisado una víbora. La llamada de mi mamá..

—Fue tu madre.

  La frase quedó colgada en el cuarto como una sábana mojada. Leticia no respiró...

No llamé a mi hijo.

  No en ese momento. Porque una madre sabe cuando necesita consuelo, pero también sabe..

Entré.

  No porque quisiera destruir a Maritza. Entré porque mi hijo, aun muerto, me había..

—Habla, mamá —dijo Marisol.

  Su voz no tembló. Yo miré la pluma sobre el papel. Luego miré a..