La puerta trasera se abrió con un quejido lento, como si la casa misma estuviera cansada de cargar secretos.

  Un joven entró apoyado en un bastón metálico. Tendría unos veintiséis años, pero sus..

Javier dejó la denuncia sobre la mesa como quien deja una pistola cargada.

  Sofía no decía nada. Solo miraba el sobre, luego mi cara, luego a Susana,..

La mujer que entró a la oficina no parecía un fantasma, aunque Rodrigo la miró como si acabara de salir de una tumba.

  Vestía un traje gris impecable, llevaba el cabello blanco recogido en un chongo bajo..

Me aparté de Esteban como si de pronto me hubiera abrazado una víbora.

Me aparté de Esteban como si de pronto me hubiera abrazado una víbora. —¿Anzuelo? Él..

No dormí aquella noche.

No dormí aquella noche. Me quedé sentada en el borde de mi cama en Houston..

Me quedé mirando a Doña Socorro como si de pronto hablara en otro idioma.

Me quedé mirando a Doña Socorro como si de pronto hablara en otro idioma. —¿Robarle..

No pude moverme.

No pude moverme. Julián se detuvo a unos metros de mí y sostuvo el bastón..

El hombre del traje volvió a gritar mi nombre.

El hombre del traje volvió a gritar mi nombre. —¡Señora Teresa Mendoza! ¡Necesitamos hablar con..