—Claro —dijo Valeria, acercando el micrófono a sus labios

—Claro —dijo Valeria, acercando el micrófono a sus labios—. Voy a ser muy emotiva. Porque..

No estoy tocando tu cuenta, papá. Estoy cerrando la mía.

—No estoy tocando tu cuenta, papá. Estoy cerrando la mía. El silencio cayó más pesado..

—Vino por tu hija… y trae papeles para llevársela hoy mismo.

—Vino por tu hija… y trae papeles para llevársela hoy mismo. Sentí que la sangre..

El licenciado Robles le dio play.

  Primero se oyó ruido de platos, como de fonda. Después, la voz de mi..

Presioné reproducir.

  No lo hice con valentía. Lo hice con una mano temblando tanto que casi..

Maribel Ortega entró sin tocar por completo la puerta, como entran las mujeres que ya se sienten dueñas de un lugar.

  Traía una bolsa negra colgada del brazo, el cabello teñido de castaño claro y..

La firma era de mi hermana.

  De Patricia. Sentí que el departamento se me hacía chiquito, como si las paredes..

Ramiro cerró la puerta trasera con el pie.

  El golpe retumbó en la cocina como si hubiera cerrado una celda. Yo traía..

Abrí el sobre frente a Mariana.

  No porque fuera valiente. Lo abrí porque durante cinco años había sido cobarde con..

Empujé la puerta con la mano temblando, pero no por miedo.

  Temblaba de coraje. El despacho olía a café caro, madera barnizada y aire acondicionado...