Abrí la USB antes de llamar a la policía.

  No fue valentía. Fue instinto. Alonso me tenía tomada de la muñeca, apretándome hasta..

El video temblaba como si la mano que lo grabó estuviera escondida detrás de una maceta.

  Primero se veía el borde del pozo, oscuro, húmedo, tragándose la poca luz del..

Solté el brazo de Raúl con una calma que ni yo sabía que tenía.

  No fue un jalón brusco. Fue peor. Fue como quitarse de encima una mancha..

Leonardo no alcanzó a tocar el teclado.

  Yo le arrebaté la laptop como si pudiera arrancarle de adentro a mi madre,..

El sobre olía a humedad vieja y a algo más.

  A miedo guardado. Lo abrí con las uñas, porque las manos me temblaban demasiado..

Metí la llave en la cerradura del ataúd.

  Javier gritó como si yo estuviera abriendo una herida suya. —¡Teresa, no hagas esto!..

Efraín apareció al final del pasillo con algo brillándole en la mano.

  No era una pistola. Era mi celular. Lo traía levantado como si fuera una..