Me quedé helada detrás del cortinaje.

  Sofía soltó el celular como si le hubiera quemado la mano. El hombre corpulento..

No me llevaron a una patrulla.

  Ese fue el primer detalle que me salvó. El hombre de traje oscuro me..

No respondí de inmediato.

  Doña Rosa sostenía mi rostro como si quisiera salvarme, pero sus dedos temblaban demasiado..

No respondí de inmediato.

  La palabra “internar” me atravesó como una aguja helada. Miré a Ricardo, a Sofía..

No grité.

  Ese fue el primer milagro de aquella mañana. Porque una parte de mí quería..

Miré aquella fotografía hasta que las manos empezaron a temblarme.

Miré aquella fotografía hasta que las manos empezaron a temblarme. Valeria. Mi hija. Diecisiete años...

El papel me quemó los dedos

. No porque dijera que Elvira era mi madre. Eso, por absurdo que sonara, ya..