Mamá se lo merece.

—Mamá se lo merece —dijo Lucía, mirando por la ventana del taxi. Yo asentí, convencido...

No voy a detener a alguien que hace tiempo dejó de estar aquí

No voy a detener a alguien que hace tiempo dejó de estar aquí. No levanté..

La abogada no terminó de leer cuando Laura soltó una risa nerviosa, fea, como vidrio rompiéndose.

  —Eso no vale —dijo, señalando el papel con sus uñas rojas—. Mi mamá ya..

Martín no gritó después de aquella sentencia.

  Eso fue lo que más miedo me dio. Yo esperaba reclamos, insultos, una amenaza..

—Pase, mijo —dije, sin moverme de la entrada—. Pase con su piedra, con su hambre y con su vergüenza.

  Julián bajó la mano lentamente. Karina jaló a los niños detrás de ella, no..

La señora Ofelia Cárdenas.

—La señora Ofelia Cárdenas. Sentí que la pulsera neonatal me cortaba la palma. Mi suegra...

…Andrés. Mi hermano menor.

…Andrés. Mi hermano menor. El hombre al que todos buscábamos desde hacía tres días. El..