No fui a casa.

  Doblé la nota con las manos frías, la metí en la bolsa y caminé..

Ricardo me arrancó el teléfono de la mano a Roberto con una violencia que nunca le había visto.

  —¿De dónde sacaste esa imagen? —preguntó, con la mandíbula tan tensa que parecía a..

—Deja eso, madre.

  La voz de Javier cayó sobre el estudio como una cuchilla. Doña Martha no..

El expediente de ADN tenía mi nombre, pero no mi sangre.

  Lo supe antes de leerlo completo, porque don Eusebio bajó la mirada como baja..

Al día siguiente no fui a buscar a Julián.

  Primero fui a la oficina de Ricardo. No lo hice por cobardía, sino porque..