La abogada no terminó de leer cuando Laura soltó una risa nerviosa, fea, como vidrio rompiéndose.

  —Eso no vale —dijo, señalando el papel con sus uñas rojas—. Mi mamá ya..

Martín no gritó después de aquella sentencia.

  Eso fue lo que más miedo me dio. Yo esperaba reclamos, insultos, una amenaza..

—Pase, mijo —dije, sin moverme de la entrada—. Pase con su piedra, con su hambre y con su vergüenza.

  Julián bajó la mano lentamente. Karina jaló a los niños detrás de ella, no..

No era Ricardo. Era mi hermana menor, Camila.

No era Ricardo. Era mi hermana menor, Camila. La misma Camila que llevaba semanas diciéndome..

No grité. No lloré. No desperté a Ricardo.

No grité. No lloré. No desperté a Ricardo. Me quedé frente a la laptop con..

Al amanecer le escribí a Julián con los dedos temblando.

Al amanecer le escribí a Julián con los dedos temblando. No quería sonar desesperada, aunque..