…la bodega de La Primavera —dijo la mujer. No pregunté cuál bodega. Sentí que mi cuerpo la recordó antes que mi cabeza.

  —…la bodega de La Primavera —dijo la mujer. No pregunté cuál bodega. Sentí que..

Y cuando abrió la otra mano para mostrarme lo que llevaba dentro, mi garganta dejó de servir. Era una trenza.

  Y cuando abrió la otra mano para mostrarme lo que llevaba dentro, mi garganta..

Me quedé mirando a Elena como si su voz hubiera salido de otra habitación, de otra vida. Roberto. Mi Roberto.

  Me quedé mirando a Elena como si su voz hubiera salido de otra habitación,..