Abrí la USB frente a todos.
No porque fuera valiente. La abrí porque ya no me quedaba un lugar más..
Arturo dio dos pasos hacia mí y la luz amarilla del foco le partió la cara en dos.
Una mitad parecía la del hombre que llevaba despensas a mi casa. La otra..
No envié el mensaje.
No porque me faltara valor. No lo envié porque, cuando René dijo “tú también..
No abrí el audio.
No porque tuviera miedo de Rocío, sino porque entendí algo que me heló la..
Entré a la notaría con la garganta cerrada y el celular apretado en la mano como si fuera un rosario.
El edificio estaba en una calle del centro, de esas donde las fachadas viejas..
“No firmes nada, Claudia.”
La voz de Sergio me cayó encima como una cubeta de agua sucia. Lo..
Abrí el sobre.
No porque fuera valiente. Lo abrí porque una madre puede perdonar muchas cosas, pero..
No abrí.
No porque tuviera miedo de Verónica. No porque Raúl me hubiera amenazado con Mateo...
Cerré la puerta con el pie.
No fue un portazo fuerte, de esos que hacen temblar las paredes. Fue peor...
Pedro apretó el celular en la mano.
Su mirada ya no estaba sobre Lorena. Estaba sobre mí, como si me estuviera..
