Yo entré.

  No porque fuera valiente. Entré porque mi madre decía que a los alacranes no..

Verónica cerró la Puerta Roja y el golpe sonó como tapa de ataúd.

  Yo no respiré. Doña Carmen se hizo bolita sobre la colchoneta, temblando debajo de..

No solté la USB.

  La miré en mi mano como se mira una bala antes de dispararla. Arturo..

El notario no tocó la USB al principio.

  Se quedó mirando a Armando, luego a mi suegra, y después a mí. Tenía..

Puse la mano en la puerta de la notaría y sentí el frío del vidrio como si fuera la frente de un muerto

  . El mensaje de Óscar seguía encendido en mi celular: “Si entras, hoy pierdes..

Porque cuando te conocí, Mateo no tenía dos años… y aquella noche en la fiesta del pueblo tú estabas tan borracho que nunca recordaste que nosotros

—…estuvimos juntos —terminó Rosa, con la voz hecha trizas—. Y cuando despertaste, ya no estabas...